La conferencia final del proyecto europeo FIRE-RES, titulada «Hacia una Europa resistente a los incendios forestales: del conocimiento a la acción política», se celebró los días 4 y 5 de noviembre de 2025 en Bruselas. Este importante evento reunió a más de 120 participantes, entre los que se encontraban responsables políticos, eurodiputados, científicos, profesionales, ONG y representantes de la sociedad civil.
Más allá de la presentación de los resultados de cuatro años de trabajo, este encuentro permitió aunar los conocimientos científicos, las necesidades operativas y las prioridades políticas en una hoja de ruta común para una Europa mejor preparada ante los grandes incendios forestales.
En este contexto, el Living Lab de Nueva Aquitania, coordinado por el IEFC, ha trabajado en numerosos temas que integran la gestión del riesgo de incendios en sus fases de prevención, lucha y restauración.

© Crédito fotográfico: FIRE -RES / Presentación de los ponentes en la mesa redonda de la reunión FIRE-RES
Un Living Lab orientado a la acción colectiva
A lo largo del proyecto, el Living Lab ha permitido reunir a una amplia gama de actores: bomberos, científicos, gestores forestales, representantes políticos, servicios estatales, asociaciones y habitantes.
Las reuniones del CRIFF constituyeron un valioso espacio de trabajo para comparar necesidades, debatir posibles soluciones y mejorar la coordinación entre instituciones. Esta dinámica se inició en 2021 con la definición de una hoja de ruta común con los miembros del “laboratorio viviente” para determinar, entre las 34 acciones innovadoras del proyecto, las más relevantes para poner a prueba en nuestros territorios.

© Crédito fotográfico: FIRE -RES / Jornada FIRE-RES en Mimizan durante la asamblea general del 8 al 10 de octubre de 2024
Comprender mejor el territorio para poder anticiparse
El INRAE inició el proyecto en 2021 trabajando en la implementación del modelo FIRELIHOOD, que permite evaluar el riesgo de incendios de forma diaria y semanal, así como predecir las tendencias a largo plazo.
Uno de los principales objetivos del proyecto en la región fue mejorar el conocimiento sobre los combustibles forestales. Combinando los datos LIDAR procesados por el INRAE de Aviñón con las observaciones sobre el terreno realizadas por el IEFC, la ONF y los expertos locales, se ha publicado un nuevo catálogo de tipos de combustibles del territorio de las Landas. Este recurso permitirá perfeccionar los mapas regionales de combustibles y sirve de precursor del mapa nacional de combustibles que está preparando el INRAE. Estos mapas, utilizados en los modelos de propagación del fuego, se han convertido en esenciales para optimizar la planificación y la lucha contra los incendios.
Por ejemplo, el proyecto ha permitido explorar virtualmente varios escenarios de reorganización del paisaje para probar el efecto de diferentes configuraciones forestales y ordenaciones: superficie forestal constante alineando los cortes estratégicos, zonas agrícolas, parques fotovoltaicos, espacios de ocio y otros usos del suelo con baja carga de combustible, así es posible reducir el riesgo de incendio y hacer que el territorio sea más resistente a incendios extremos como los que se produjeron en 2022. Para acceder a la versión prepublicada del artículo, haga clic aquí.
Además de la compartimentación del paisaje forestal, las zonas donde se encuentran el hábitat y el bosque representan uno de los puntos más vulnerables. En el marco de FIRE-RES, se han llevado a cabo varios enfoques para implicar a los municipios y sensibilizarlos sobre estos dos componentes:
• Se han organizado reuniones con los municipios (representantes electos y/o habitantes) para presentarles el comportamiento que tendría un incendio similar al de 2022 en su municipio y reflexionar sobre la integración del riesgo en la planificación local.
• Organización de un taller de políticas públicas para definir los ajustes normativos que permitirían a los representantes locales hacer evolucionar su territorio con vistas a una compartimentación del paisajes forestal y una interfaz urbano-forestal más seguras.
• Creación de modelos mentales que permitan orientar la comunicación para mejorar la cultura del riesgo de incendios en la zona del Living Lab.
• Recordatorio del papel del alcalde y reflexión sobre la optimización de la normativa de desbroce.
Estas acciones han permitido reforzar la cultura del riesgo entre los representates electos, los técnicos y los residentes, un elemento esencial en un territorio en el que la presión de los incendios evoluciona rápidamente.
Se han probado otras innovaciones, como los seguros paramétricos, los detectores de incendios autónomos para espacios exteriores específicos, las herramientas de modelización del humo para anticipar las evacuaciones, las herramientas de análisis de datos meteorológicos en tiempo real y las modelizaciones de riesgo que tienen en cuenta los retos.
Una llama que hay que mantener viva más allá del proyecto
Aunque el proyecto FIRE-RES finalizó en noviembre de 2025, la dinámica iniciada continúa. Las herramientas desarrolladas, las cooperaciones iniciadas y los datos producidos por el Livinf Labs seguirán acompañando a los actores implicados en sus reflexiones y decisiones futuras. Gracias a esta movilización colectiva, el territorio dispone ahora de una base sólida para avanzar hacia paisajes más resilientes, adaptados a los retos que plantean el cambio climático y los incendios extremos. El coordinador del proyecto europeo (CTFC) desea mantener la red de 11 Living Labs europeos, se están poniendo en marcha iniciativas estructurantes en torno a la investigación-acción en Nueva Aquitania, el IEFC se encargará de capitalizar estos cuatro años de trabajo manteniendo el contacto con todos los miembros del Living lab para mantener su coordinación a la espera de la financiación que permita reanudar las acciones iniciadas.
Para obtener más información sobre FIRE-RES, y más concretamente sobre las acciones llevadas a cabo en el Living Lab de Nueva Aquitania, puede consultar nuestra página dedicada.
Lucas Moreews y Christophe Orazio, IEFC
